sábado, 21 de mayo de 2011

Derechito a casa


Existen lugares y personas con las que deseamos estar y hoy, en particular,  preferiría cualquier otro sitio. Odio estar aquí. 

Tío Fercho es en extremo aburrido y yo no estoy como para soportar escucharle  hablar de sus hazañas juveniles. Afortunadamente esta reunión familiar está a punto de terminarse.

Abro la ventanilla de la camioneta en que me llevan a casa. El cálido viento primaveral despeina mi cabello y refresca mis ideas: Decidido. Me escaparé.

Tío Fercho me deja en la esquina, a cuatro casas de la mía y me advierte:


-Derechito a tu casa. Te veo desde aquí.



Camino hacia la puerta y finjo meter la llave en la cerradura el tiempo suficiente para que arranque la camioneta y se vaya. Libre al fin.

Vuelvo a revisar el celular. Específicamente ese mensaje que me ha motivado para querer seguir la fiesta por mi cuenta.

Estoy en el bar de los 50's. Ven. Te espero.


Apenas entro la descubro. Es la primera vez que la veo con el cabello recogido y su radiante figura hace que todos volteen a mirarla cuando se pone de pie para llamarme a su mesa. Minivestido negro con pequeños lunares blancos, altos tacones, aretes de plata, cinturón de hebilla redonda que hace juego con los pendientes, toda ella es...



-Espectacular...



Apenas acabo de pedir mi cerveza cuando me dice que nos vamos a otro bar. Su amiga quiere ir por el novio  al lugar donde éste trabaja. Así que pide al mesero que ponga mi bebida en un vaso. Es increíble la rapidez con que los meseros atienden los deseos de una mujer hermosa.

Al dar la vuelta, rumbo al auto de la amiga, me parece ver que unos policías nos miran de manera sospechosa mientras caminan por la acera de enfrente. Imagino que van a cenar.

Con el vaso de cerveza aún en la mano, subo al automóvil, en el asiento de atrás. Aún no hemos avanzado diez cuadras cuando una camioneta de la policía estatal nos ordena detenernos. Quieren dinero, eso es seguro y su estúpido argumento es que venimos usando el auto como bar.

Es curioso que justo hoy, que no he bebido, que no voy manejando, este idiota amenace con meterme a barandillas. Son dos. Uno trata de intimidar a las chicas y el otro me retiene junto a la camioneta. Lo que no conocen es el carácter de mi amiga cuando se enoja y no tardan en hacerla estallar. Me contengo de reír cuando lo veo venir hacia mi, huyendo de los gritos de ella y decirme apuradamente.



-Se pueden ir.



Ahora me toca a mi ser el sinvergüenza, así que pregunto descaradamente, sosteniendo el vaso rojo de plástico en mi mano



-Bueno, entonces ¿qué hago con esta cerveza? ¿Me dejas tirarla?



Me mira con un dejo que parece ser de indignación y agrega:



-Tomátela si quieres.



Me acerco al auto para preguntar si está todo bien, pero mi amiga y su amiga están discutiendo, a grado tal que la chica del vestido negro sale molesta, cierra la portezuela y empieza a caminar por la acera.

Suspiro resignadamente y le digo a la chica del auto que no se preocupe que yo la alcanzo y la llevo a su casa.


-¿Estás seguro?
-Sí. Seguro. Vete tranquila.



Alcanzo a la chica furiosa y trato de tranquilizarla hablando de cualquier otra cosa. Pronto da resultado.


-Estúpido policía -Dice.
-Oye, ¿hay algo que pueda hacer para compensar la mala noche que has pasado?
-No te preocupes, no es tu culpa... ¡ya sé! ¿y si me invitas un café?



Fácil asunto. Un café a las 3  de la mañana cuando hasta los bares han cerrado en esta ciudad. Pero cuando una mujer hermosa pide algo, un hombre hará todo por conseguirlo. Y yo no soy la excepción.

Son las 4 de la mañana. Ella y yo estamos sentados en una banca de la plaza bebiendo café. Sonríe y yo también. Se recarga en mi hombro mientras yo le abrazo. Nunca me había sentido tan afortunado. Y todo por romper las reglas.

Derechito a tu casa, dijo mi tío. Y mientras lo recuerdo, ella se acurruca un poco más. Murmura algo. Dice que me quiere mucho.

Yo le beso en la frente y vuelvo a sonreir...
 
 







6 comentarios:

  1. No es lo mismo AMADA UNAM que UNAM AMADA... no viene al caso, pero lo leí y me acordé de ti

    ResponderEliminar
  2. Jajaja... Que cosas te hacen recordarme, ¿por qué será?

    Y... ¡Cómo no te voy a quereeeeeeeeeeeeer!

    Ah que bien se siente ese campeonato...

    ResponderEliminar
  3. me acordé por unam amada jajaja

    ResponderEliminar
  4. una, como!!!!!!!!!! no hay antros bares o algo asi despues de las 3 de la mañana???? que horrror ps es donde empieza lo sobrenatural no? jejejeje y claro que romper reglas es lo genial menos las que te traen algo despues de 9 meses :P se que te mueres d risa con mis comentarios estupidos jeje pro recuerda que estoy loca y me gusta mi estado mental :)
    sw3ety

    ResponderEliminar
  5. Y así me gustas. Tú no cambies que así te quiero.

    ResponderEliminar