jueves, 28 de mayo de 2009

It's gonna be me

En vista de que ya he empezado a revelar ese oscuro acontecimiento de mi vida, no me queda más remedio que seguir contando lo que sucedió aquél aciago día.
Después que nuestras novias nos convencieron (con engaños), de ser partícipes de tan aberrante situación, nos vimos obligados a seguir con la farsa, incluyendo la toma de medidas de los trajes y los ensayos del baile extra. Al final, si fue una rola de NSYNC que se llama it's gonna be me. Les dejo el video para que ustedes se imaginen la coreografía que era practicamente la misma, aunque con nuestro propio estilo (si así se puede llamar), ritmo y carencia de coordinación.

Como ya saben, desde un principio no estuve de acuerdo en participar, por lo que mi falta de entusiasmo era muy notoria. Y eso que aún no sabía que sería peor el día del evento.
Fui a misa porque me obligaron mi suegra y mi novia y, la verdad, lo único que quería era que ese día llegara a su fin. La fiesta fue de lo más "normal" y ordinaria. Y que llega el momento... Maldito momento. Primero el vals. Y luego, el baile extra. Todos listos en su posición. Pasito de brinquito. Contando: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8... Y otra vez. Pasito maricón de títere desmayado... Hombro izquierdo, hombro derecho, vuelta de mayatón con las palmas hacia arriba. Pies juntos. Y luego todo lo demás...
No necesito decir que todo ese día fue un martirio, ¿verdad? Y que fue peor tener que bailar frente a toda la gente. Pero el destino traidor nos tenía preparada una mala pasada más:
Suegra: Que bonito les salió muchachos...
Borracho: (Para mi mismo) [Que bueno que ya se acabó]¿Usted cree? Que bien. Gracias.
S: Pero como los mensos del salón no encendieron las luces no se vio nada en la cámara, lo van a tener que repetir.
B: [Pinche destino tan cruel] Tal vez si salió señora, que se fijen bien nada más...
S: No. No salió. Así que todos en su posición. Ya fueron a decir en la cabina que volvieran a poner la música.
B: [No sé quien sufrirá más. La gente que se va a chutar el pinche bailecito otra vez, o nosotros] Si se va a repetir que sea de una vez... ¡Por favor!
Otra vez el baile...
...........................................................................................................
[Dos horas después]
Borracho: ¿Qué onda pinche Omar? ¿Por qué esa cara de angustia? Total, ya pasó...
Omar: Mi vieja, wey... Anda con otro cabrón y a mi ni me pela.
B: [¿Con otro? Yo la ví como con cinco diferentes] Que mal pedo carnal. Pinche Nayeli...
O: No le digas pinche, we...
B: Mmm... Ok..
Desde entonces, cada que tengo un día de la fregada, me acuerdo del Omar y pienso: "¡Podría estar más jodido!"
¡Jajaja!
¡Salud por el Omar!

domingo, 24 de mayo de 2009

Nos engañaron


Omar: Oye, we, ¿que vas a ser chambelán de la Montserrat?
Borracho: Ni me digas cabrón, que fue por tu culpa...
O: ¿Por qué por mi culpa?
B: Porque les dijiste que sí, y a mi me tocó hacer lo mismo, ya por compromiso.
O: No mames... A mí me dijo lo mismo mi vieja: que tú ya habías aceptado.
B: ¿En serio?
O: Simón...
B: Pinches viejas... Nos engañaron...

martes, 19 de mayo de 2009

La tracción de una mujer


No. No dije atracción. Me refiero al poder que tiene una mujer para llevarnos de un lado a otro del país, de la estancia, de la casa, de las ideologías... O como decía mi jefe: "Jala más un cabello de mujer que una yunta de bueyes". Mi abuela no era tan decente al hablar de lo mismo: "Puede más un par de tetas, que un par de carretas..." Y que razón tenía.

-Hola... ¿Qué crees?
-Ni idea. ¿Qué pasó?
-Mi hermana va a cumplir 15 años...
-Ah, orale. Que padre. Me la felicitas.
-...y quiere que tú seas su chambelán.
-No estarás hablando en serio, ¿verdad?
-¿No te agrada la idea?
-¿Desagradarme? ¡Me hace vomitar!
-¡Que malo!
-Entiéndeme... Tu hermana me cae muy bien. Es mi cuñada favorita de hecho. Pero yo ya casi cumplo 25 años y no estoy para esos trotes.
-Hazlo por mi, ¿si?
-Me estás chantajeando y lo sabes. Sólo falta que quieran incluir uno de esos afeminados bailes especiales después del vals.
-Omar, mi cuñado, si va a ser chambelán y no le preocupa el ridículo que pueda hacer.
-Ya sabes que mi concuño es medio gay. No hay punto de comparación. [Pinche Omar joto. Por su culpa ya me torcieron].
-Bueno... si no quieres, no te voy a obligar.
-No hagas esa cara. Con la boca me dices que no, pero tu lenguaje corporal me pone contra la pared. Siempre haces eso.
-Ya dije. Si no quieres, pues no y ya.
-[Puta madre, ya me chingué] Está bien... Seré chambelán de la niña.
-¡Gracias! ¡Que lindo eres! Déjame ir a avisarle...

-¿Por qué acepté?
-Ah, por cierto, si va a haber baile extra... una de NSYNC, creo.
-Me lleva la chingada...
-¿Dijiste algo?
-No... Nada.

Sólo espero que den tequila en la pinche fiesta. De lo contrario, no sé como sobreviviré vestido de pingüino todo el rato. Si hay algo que odio más que ir a esos eventos, es ser el mono cilindrero encargado del entretenimiento. ¿Por qué ella no lo entiende?

¡Tequila por favor!

viernes, 15 de mayo de 2009

Gracias


-Eres... Demasiado bueno para ser cierto... No quiero perderte...
-Creo que es lo más lindo que jamás me han dicho... Gracias.

sábado, 9 de mayo de 2009

Gym


Hoy me desperté con bastante energía. La cual me duró cinco segundos. Uno más que ayer. Bien, es hora de levantarse y, mientras me peino, me doy cuenta del inevitable paso del tiempo. El espejo me dice que tengo una cana y cuerpo de refresco en bolsa. Oh, se me olvidaba que la mayoría de los que lean esto pertenecen a la generación de las botellas no retornables de PET (poli etilén tereftalato), y, por lo tanto, nunca fueron a la tiendita de la esquina a pedir una refrescante bebida para llevar. Bolsa y popote. Que delicia...

Lo malo es que tanta azúcar durante la adolescencia parece haber llegado para quedarse y hoy me di cuenta dónde: El callo de la andadera o lo que algunos amigos llaman la nalga del juicio.

En fin, hay que enfrentar la realidad y creo que aún estoy a tiempo de recuperar esa figura de escultura griega que me fue característica por tanto tiempo (ajá). Así que en cuanto tengo algo de tiempo, me lanzo raudo y veloz a inscribirme al gimnasio que está a dos cuadras de mi casa.

Uno esperaría resultados mágicos como en la tele. Pero bastan diez minutos en la bicicleta estática para darme cuenta que no sucederá asi. Creo que me voy a desmayar...

Y ahora esto: creo que estoy viendo ángeles. Tres para ser exacto. Tal vez le está faltando oxígeno al cerebro...

Justo frente a mi. Rubia, alta, cabello lacio hasta media espalda, falda de tenista -¿falda?-, delgada, largas piernas, platicando con el instructor en turno.
Aproximadamente en la misma dirección otra chica con un conjunto stretch en color naranja fosforescente que hace imposible no verla. Eso y el descomunal escote. De verdad me deja impactado. Creí que las chicas con ese físico solo salían en las películas. Soy un novato en esto, pero sé que el día de hoy está trabajando pectorales. Se nota.
Y finalmente esta niña de azul que está en la bicicleta de mi derecha. Por mi mente pasa una pregunta: ¿Ellas ya para qué vienen? Si a kilómetros se nota que están... demasiado... saludables.
Creo que se incrementó mi ritmo cardiaco.

Por cierto, ahora entiendo porque a mi ex novia nunca le agradó la idea de que me inscribiera en el gimnasio. Y tenía razón.

Durante mucho tiempo creí que a las mujeres les molestaba que se les observara fijamente, pero estas chicas parecen hacer todo lo posible para que uno, a pesar de la férrea fuerza de voluntad que nos es inherente a todos los hombres, las admire descaradamente.

-Disculpa, ¿me ayudas a poner esta pesa en el aparato?
-Con gusto, chica... -Mete la panza güey... ¡mete la panza!
-Gracias. Es que me toca trabajar glúteo...

Está decidido, mañana a la misma hora. Sospecho que esto del gym me va a gustar bastante, aunque me muero de sed.

Bueno al ratito que salga de aqui me voy por una chela. Una nomás...

¡Salud!

viernes, 1 de mayo de 2009

Consejos contra la influenza


¿Cómo evitar los resfríos y la influenza? Los especialistas recomiendan:
  1. Coma adecuadamente.
  2. Asegúrese de incluir en su dieta diaria frutas y vegetales.
  3. Tome vítaminas. Especialmente, vitamina C.
  4. Haga ejercicio. El ejercicio ayuda a su sistema inmunológico.
  5. Camine por lo menos media hora diaria, practique natación. Utilice las escaleras en vez del elevador.
  6. Lave sus manos a menudo. Si no puede hacerlo, tenga a mano un lavado en seco antibacterial.
  7. Trate de tomar aire fresco lo más que le sea posible.
  8. Descanse lo suficiente diariamente y evite el estrés.

No olvide consultar a su médico. Por cierto, si usted presenta síntomas y va con su doctor, lo más probable es que le receten alguna vacuna... Inyectada.

¿Y qué es lo que hace la enfermera antes de aplicarle la vacuna? ¡Exactamente! !Desinfectar la nalga con alcohol!

Por eso, he aquí mis recomendaciones contra la mentada epidemia:

  1. Un caballito (o dos) de tequila para desinfectar y eliminar posibles amenazas de virus. Vía de administración: oral. (Tomado, para los incultos).
  2. Caminar diariamente (como hago yo) al depósito (lo cual me toma diez minutos ida y vuelta), modelorama o agencia (cuarenta minutos ida y vuelta) más cercano, con lo cual se cumple la cuota de ejercicio.
  3. Poner limón (Vitamina C) en mi cerveza Victoria o XX Lager en su defecto.
  4. Agregar Clamato (No hay que olvidar los vegetales, claro está).
  5. Beber sentado en la banqueta departiendo con los amigos (Por aquello de la ventilación y tomando en cuenta que ya nos cerraron los bares).
  6. Reir y contar chistes (Para evitar el estrés).
  7. Al llegar el organismo a determinado grado de alcohol (8-10 caguamas aproximadamente), el solito me pedirá que me vaya a dormir (Descanso).
  8. Así que mientras se mantengan los niveles de alcohol en suficiente, todo irá bien y no seremos contagiados de la influenza esa que está tan de moda...

Mis queridos educandos, ojalá que mis consejos les sean de utilidad. Y hoy, más que nunca, les deseo a todos una excelente...

¡Salud!

PD. Inviten. No sean gachos.

domingo, 26 de abril de 2009

La felicidad de las lombrices


Hace dos días un amigo me dijo:

-Pinche Erick estás tomando mucho, ¿no?
- No, güey. Lo que pasa es que ha coincidido que cuando nos hemos visto también me he ido a tomar unas chelas.
-Güey... ¡Nos hemos estado viendo casi a diario!

Este pequeño diálogo hizo que me preocupara y, para colmo, traigo una canción en la cabeza que habla de ir a tomar unos tragos... ¿Me estaré volviendo un borracho? ¿Por qué todas las canciones que escucho últimamente tienen que ver con alcohol?

Hoy ¡Salud!

Hoy se me ocurrió tomar un trago
hoy besé la mano a un maniquí
hoy se me olvidó viajar en globo
hoy se me olvidó pensar en ti.

Hoy tiré la soga a la basura,
hoy bajé una nube corazón
hoy me transformé en caricatura
hoy te me olvidaste sin razón.

Hoy recibí un fax de alcantarilla
hoy el niño Armando se perdió
hoy vi a Mary Popins sin sombrilla
hoy una medusa se suicidó.

Hoy me convertí en un catahoteles
hoy con las hormigas bailaré
hoy bautizaré siete burdeles
hoy frente a un espejo mudaré.

Hoy quité mi máscara de rudo
hoy mi voz se fue por un vagón
hoy de mi garganta quité un nudo
hoy le rezaré a mi diapasón.

Hoy desnudaré a la fantasía
hoy desmaquillé mi maquillaje
hoy brindaré con ginebra fría
hoy sin viaje y hoy sin equipaje.

Hoy quité el dedo de la llaga
hoy solo pasaba por aqui
hoy mi corazon las cuentas paga
hoy murió de rabia un colibrí.... [Armando Palomas].
Hoy en la mañana venía cantando esa canción por la calle sin la menor pena. Iba justo en la parte del coro: "Hoy me convertí en un catahoteles..." cuando volteó un tipo que iba sobre una bicicleta -¿triciclo?- de color amarillo. De esos vehículos donde a veces venden pan o tamales. Me lanza una sonrisa y me dice:
-¡Eres feliz amigo..!
-¡La verdad, si..! -Respondí casi sin darme cuenta...

Luego me puse a pensar en lo que acababa de suceder. Un perfecto extraño me oye cantar como un verdadero loco, y por lo tanto, deduce que alguien que puede cantar tan descaradamente mientras va caminando por mitad de la calle, debe ser feliz... feliz como una lombriz.
Tal vez el hecho de saber que no iba a poder ir a trabajar mañana por la gripa que me cargo, me puso ocioso de antemano y volví a pensar en esa frasecita: feliz como una lombriz...

¿Cómo demuestran su felicidad las lombrices? ¿Se rien? ¿Se tuercen de la risa? ¿Quién acuñaría una frase tan ilógica?
Lo cierto es que con todo y mi dotación de medicina para la gripe en esta bolsa de plástico me siento bien. No me refiero a sentirme saludable, eso es un hecho. Pero me siento... feliz. Tengo muchas cosas. Tengo muchos amigos. Muchos más que los que una lombriz podría tener. Al menos eso creo...
Además me considero una persona con suerte.
Algo que contribuye de manera definitiva para que me sienta tan bien a pesar de las molestias de la gripe es que me doy cuenta que siempre he hecho lo que se me ha venido en gana. Me gusta atreverme. Me gusta pensar... ¿Qué puedo perder? ¿Las lombrices hacen eso? No lo sé.
Lo que si sé es que la vida es demasiado corta como para vivirla a medias. Y que nada me garantiza que no me van a atropellar mañana: Hay que atreverse...
Y para ser congruente con las cosas que escribo y las que hago, me voy. Hay una pelirroja a la que he querido llamar toda la semana. No quiero despertar mañana y decir: le hubiera llamado, pero ya es demasiado tarde...
¿Las lombrices llaman por teléfono? ¿Tienen en su sociedad de lombrices algún inventor del tipo Alexander Graham Worm?
Llamemos ya... ¿que tal que fuera influenza? ¡Malditos puercos gripientos! Al menos estoy seguro que las lombrices no tienen eso... ¿Por eso serán felices?
-Hola, ¿Cómo estás?
-¡Hola! Empezaba a creer que nunca llamarías... Me debes un abrazo, ¿recuerdas?
Se los dije...
¡Salud! -Con tecito de gordolobo... sólo por hoy...